Puerto Princesa (Filipinas). El 24 de julio de 2025 se cumplen tres años de la llegada de las tres primeras Hijas de María Auxiliadora de la Inspectoría Santa María Doménica Mazzarello (FIL), que llegaron en 2022 a las áreas más pobres y a las islas remotas del Norte de Palawan, archipiélago de Filipinas.

Llevar la luz de la fe a las periferias del Vicariato Apostólico de Taytay-Northern Palawan, a través de la formación de los catequistas en todo el Vicariato y una sólida Pastoral Juvenil era el mandato que les fue confiado, sostenidas por el Vicario Apostólico Mons. Broderick Pabillo, DD.

Alimentar la fe: la pastoral catequética

El impacto de su trabajo en la Pastoral Catequética, bajo la guía de sor Maria Teresa Lorenzo, FMA – con un equipo que incluye una voluntaria de la organización CFAM y ocho recién graduadas en Educación Religiosa de la Holy Trinity University de Puerto Princesa – ha sido significativo. Con el segundo y el tercer grupo de estas jóvenes graduadas, aún en servicio, la Pastoral ha tenido un crecimiento notable.

En solo tres años, el Vicariato ha reunido a 502 catequistas de 32 parroquias y 11 centros misioneros. Estos catequistas han seguido un programa intensivo de formación de tres años enraizado en los principios fundamentales de la fe: doctrina, culto y moral.

Con el desarrollo del año jubilar, la llamada de los catequistas a ser Embajadores de Esperanza está tomando forma. La magnitud de este compromiso es muy grande: cada parroquia podría tener de 10 a 15 escuelas, incluidas las de islas remotas, en las 43 parroquias y localidades de misión del Vicariato.

El 2025 marca un año de gracia para el Vicariato, ya que introduce el primer año de una preparación trienal para la celebración de su 25º aniversario. Un punto clave de esta preparación es la decisión estratégica de la Pastoral Catequética de dar prioridad a la catequesis en las escuelas. Para promover este objetivo, se han nombrado Coordinadores Distritales Laicos por un mandato de tres años, y la identidad y los roles de los Líderes como Coordinadores a nivel parroquial se han reforzado.

Además de la formación de los catequistas, por iniciativa de Mons. Pabillo la pastoral también está encargada de la Catequesis de Adultos, para llegar a cada adulto bautizado en el Vicariato. En los primeros dos años se han concentrado en el Credo, mientras que en los próximos dos años se profundizarán los Siete Sacramentos.

Empowement de los jóvenes

La Pastoral Juvenil del Vicariato es guiada con competencia por el Padre Marvin Allili, párroco de la Parroquia-Catedral de San José Obrero. Su colaboradora directa, sor Nancy Esmero, FMA, ha aportado y llevado adelante con él el programa de Pastoral Juvenil del Vicariato. Desde el principio, la formación de un grupo de base ha sido una prioridad absoluta. Hoy, este núcleo comprende ocho jóvenes líderes que representan varios distritos.

Sor Nancy y este grupo de jóvenes visitan regularmente diferentes distritos para la formación de los animadores de las parroquias. Este año tienen previsto ofrecer los encuentros para jóvenes como medio eficaz para experimentar profundamente el amor de Dios, reconociendo Su presencia en cada fase de su historia.

Además, la Pastoral Juvenil está comprometida con la creación de Centros Juveniles. El primero fue establecido en la Curia, en la parroquia de San José Obrero. Ahora, en su segundo año de vida, este centro está formando jóvenes líderes, con ya 70-80 jóvenes que, cargados de esperanza y de entusiasmo, abrazan con entusiasmo las exigencias. El año pasado se abrió un segundo Centro juvenil en la parroquia de Sto. Niño en Abongan, a solo 25 minutos de distancia. A principios de este año se inauguró el tercer centro en la cercana parroquia de Santa Mónica, la sede original del Vicariato.

La Misión en las periferias

Las FMA están agradecidas por la confianza y la oportunidad de vivir una experiencia única e intensa de misión entre los más pobres, en línea con la llamada de la Iglesia universal a reforzar el compromiso con la Nueva Evangelización en las periferias y a trabajar con celo por los jóvenes en riesgo de toda forma de violencia y abuso.

Estar en misión con y para las personas a menudo olvidadas por la sociedad, arriesgar la vida para atravesar mares tempestuosos y alcanzar islas a veces ni siquiera identificables en los mapas de Filipinas, y ver la semilla de la fe crecer naturalmente en los corazones de las personas por gracia de Dios, son experiencias de las que las hermanas están realmente agradecidas.

En vista del 150º aniversario de la primera expedición misionaria de las FMA, la Provincia de Filipinas ha abrazado el desafío de extender su misión a las periferias. En 2024, en Taytay, Palawan, fue establecida oficialmente la comunidad que lleva el nombre de la Beata María Troncatti, que será pronto Canonizada.

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