Tam Ha (Vietnam). En la tarde del 27 de abril de 2025, en Tam Ha, en la sede de la Inspectoría María Auxiliadora (VTN), Madre Chiara Cazzuola se reunió con más de 1.100 jóvenes – entre estudiantes, catequistas, profesores y trabajadores – de todo el norte, centro y sur de Vietnam, y de la lejana tierra de Laos, donde están presentes las Comunidades FMA.

Junto con las FMA, celebraron la Fiesta Mundial de la Gratitud con el tema: «Encender el Evangelio de la Esperanza». La reunión incluyó tres momentos: Saludar a la Esperanza, Tocar la Esperanza, Elegir la Esperanza.

Saludar la Esperanza

Como jóvenes de esperanza, los participantes comenzaron el encuentro con un cordial saludo entre sí y con el mundo. Con animados bailes, juegos simpáticos y alegres ensayos de canto, se prepararon para recibir a la Madre General del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora.

Con un videoclip titulado «Las Madres Generales del Instituto FMA a través de los siglos», preparado por la Pastoral Juvenil de VTN, los jóvenes conocieron a las 11 Madres Generales que han guiado el Instituto durante los últimos 153 años, desde Santa María Domenica Mazzarello hasta hoy. En agradecimiento, oraron por aquellas que ya no están con nosotros, y ofrecieron oraciones y augurios para quien continúan sirviendo a Dios y al Instituto.

Bienvenida de la madre

A continuación, las participantes y las FMA acogieron con alegría a Madre Chiara Cazzuola, a sor Maria Assunta Inoue, Consejera Visitadora, a las Inspectoras, a los Consejos Inspectoriales de la Conferencia Interinspectorial de la CIAO, y a los invitados ofreciéndoles ramos de flores, danzas y cantos, betel y areca, un gesto tradicional vietnamita de hospitalidad.

Para compartir la alegría del encuentro con los jóvenes, Madre Chiara los saludó en vietnamita: «¡Mẹ chào tất cả các con! Chúc các con buổi chiều vui vẻ!» («¡Saludo a todos mis queridos hijos! ¡Les deseo una feliz tarde!»).

En este ambiente familiar, los jóvenes participaron en una divertida actividad, El Crucigrama Secreto, descubriendo pronto la respuesta: «Flor de la Gratitud». La Flor de la Gratitud simboliza la ofrenda espiritual que los jóvenes de las comunidades FMA están preparando desde hace más de un mes en vista de la Fiesta, desde finales de marzo. De hecho, a través de diversas actividades, se han comprometido en la conversión personal como don a Dios y don para la Madre, expresión de su gratitud.

A continuación, los jóvenes invitaron a Madre Chiara, a Sor Maria Assunta y a las Inspectoras al escenario, donde se colocó una gran flor de loto, símbolo de gratitud. Al toque de la Madre se abrió, revelando muchos corazones de papel con mensajes de gratitud de los jóvenes.

A esto le siguió el espectáculo de Gratitud – «La Historia del Tambor de Arroz» – con la historia del viaje de una pieza de madera de jacfruit descuidada  que, a través de las manos de un hábil artesano, se transformó en un tambor, un instrumento capaz de armonizar los sonidos que elevan el espíritu humano. A través de esta actuación, los jóvenes expresaron su gratitud al Instituto, a las FMA y a quienes los acompañan, ayudándoles a dar lo mejor de sí mismos, según la voluntad de Dios, como buenos cristianos y honestos ciudadanos.

Después de la muestra, un joven, acompañado de actuaciones artísticas, pintó los caracteres de un mensaje de acción de gracias, signo de gratitud de los jóvenes a Madre Chiara y a las FMA.

Tocando la esperanza

El segundo momento comenzó con la premiación del concurso de redacción «Difundiendo Esperanza», propuesto por la Pastoral Juvenil y Comunicación Social Inspectorial, a partir de las historias de testigos que viven y difunden la esperanza a la luz del Evangelio y en el espíritu salesiano.

Sor Maria Nguyen Anh Thi, Coordinadora de Comunicación, junto con Sor Maria Vu Thi Thuy Trang, Encargada del Equipo del MJS, presentaron al jurado y agradecieron su participación:

«De las 60 postulaciones, 11 han obtenido un premio. Además, se publicarán otros 33 textos en los canales de los medios de comunicación Inspectoriales. A través de diferentes expresiones, los autores transmitieron su gratitud a Dios, aprecio por la humanidad y perseverancia en vivir con esperanza en diversas circunstancias. Sus mensajes, inspirados en el Evangelio y en el espíritu salesiano de san Juan Bosco y santa María Domenica Mazzarello, son verdaderamente profundos».

Testimonios de esperanza

El evento continuó con los Testimonios de Esperanza a cargo de Joachim Pham Cuong, exalumno de la Escuela Vocacional Privada Tan Tien – Don Bosco Tan Ha, y Ceicilia Thien Trang, estudiante del Internado Hoa Binh, Saigón.

Diálogo sobre la esperanza

Por último, los jóvenes participantes dialogaron con Madre Chiara, haciéndole preguntas sobre la esperanza. La Madre comenzó diciendo: «En primer lugar, estoy muy feliz de estar aquí, porque estar con vosotros es maravilloso. ¡Mirando y escuchando, pensé que sois realmente especiales! Esto ya es un claro signo de esperanza».

Y destacó «el valor de cada persona, de cada uno de vosotros. No debéis subestimaros a vosotros mismos, porque cada uno de vosotros es un tesoro y vive su vida como un tesoro. (…) Sabed apreciar los dones que recibís -lo que recibís de la familia, del ambiente salesiano- y sentid que cada uno de vosotros tiene grandes perspectivas por delante. Don Bosco y Madre Mazzarello nos enseñaron que debemos caminar con la cabeza en alto, con los pies en la tierra, pero con los ojos vueltos al cielo, sin sentir que estamos solos, porque el Señor nos tiene todos los días en la palma de su mano y nunca nos abandona, incluso cuando lo olvidamos».  

A continuación, la Madre respondió a las preguntas de algunos jóvenes, animándolos a mantener una visión positiva inspirada en el carisma salesiano y a vivir con esperanza, siguiendo el ejemplo del Papa Francisco. «Sed jóvenes positivos, que ante todo tratan de ser y dar lo mejor de sí mismos. No os conforméis con cosas que no tienen sabor, tratad de darle profundidad y grandeza a vuestra vida, y de vivir cada día como si fuera el tesoro más preciado que tenéis», es el mensaje con el que finalizó.

Santa Misa

Después del diálogo con la Madre, se celebró la Santa Misa, presidida por el P. Barnaba Le An Phong, Inspector de la Inspectoría San Juan Bosco (VIE) de los Salesianos de Don Bosco y concelebrada por los Consejeros Inspectoriales y varios Directores de las Comunidades Salesianas.

En su homilía, el P. Barnaba compartió con los jóvenes la invitación a «Encender el Evangelio de la Esperanza» y guió a los jóvenes hacia la convicción de que la resurrección de Jesucristo triunfó sobre la mayor oscuridad de la humanidad: el pecado y la muerte. «El Evangelio de la Pascua es el Evangelio de la Esperanza, y el Evangelio de la Esperanza es Cristo mismo. Para encender el Evangelio de la Esperanza, debemos tener el fuego del Evangelio y el fuego de la esperanza. Nuestra fe y nuestra esperanza no nos pertenecen exclusivamente a nosotros, pertenecen a Dios y se alimentan en la comunidad y en la comunión».

Por último, animó a los jóvenes a elegir un camino con sentido, a construir relaciones con los demás y, junto con la Iglesia, a mantener vivo el fuego de la fe, a alimentar la esperanza y a vivir auténticamente.

Elegir la esperanza

Antes de concluir el encuentro, para «Encender juntos el Evangelio de la Esperanza», los jóvenes participantes celebraron el rito de la «Opción por la Esperanza» como compromiso para continuar su camino con un espíritu renovado. A cada intercesión, proclamaban: Elijo la esperanza en Dios. Elijo la esperanza para los demás. Elijo la esperanza en mí mismo.  

El encuentro terminó con una explosión de alegría y fotos grupales junto a Madre Chiara, inmortalizando el recuerdo del encuentro con ella en la Fiesta Mundial de la Gratitud 2025 en la Inspectoría vietnamita.

Foto: Flickr FMA

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.