JPIC

Justicia, Paz, Integridad De La Creación (JPIC)

Una dimensión carismática

La atención a las/os jóvenes más pobres y desamparados y el compromiso para dar respuesta a sus aspiraciones más profundas constituyen el núcleo carismático del Instituto FMA (Cf. Constituciones 1).
La adecuación a las exigencias de los tiempos y a las interpelaciones de los varios contextos socioculturales son aspectos recurrentes en la historia del Instituto FMA, que se pueden relevar recorriendo las Actas de los Capítulos generales. Siguiendo esta línea podemos notar el compromiso del Instituto en los últimos decenios respecto a los valores de “Justicia, Paz e Integridad de la Creación” (JPIC).
Es muy interesante destacar la presencia de la JPIC en el CG XX: “A ti te las confío de generación en generación” (1996). Estar en la historia con amor […]. Elegir la vía del compartir solidario: solidaridad, justicia, paz, corresponsabilidad ante la crisis ambiental (Cf Actas, pp. 40-97), expresiones que se tradujeron en líneas concretas de acción.

Una red de apoyo intercongregacional

El CG XX: “En comunión por caminos de ciudadanía evangélica” (2002) consideró necesario crear el Ámbito de la Familia Salesiana (AFS) e incluyó entre sus líneas, la de “promover las relaciones con otros grupos y movimientos que se ocupan de la promoción de la mujer y de la defensa de la vida” (Cf ivi, p. 107; C art. 129bis).
Al finalizar el sexenio, en su Relación sobre la vida del Instituto, Madre Antonia Colombo constataba que: “El AFS hizo contactos con la “Comisión JPIC” de las Uniones de Superiores Generales USG / UISG insertándose en dos subgrupos de religiosos promotores de JPIC. El grupo de lengua española y portuguesa, en particular, en red con el Pontificio Consejo “Justicia y Paz”, tiene la finalidad de ofrecer a sus miembros oportunidades formativas en torno a los valores promovidos por la Comisión, facilitar el intercambio y la constitución de una red de apoyo intercongregacional, promoviendo acciones e iniciativas en esta dirección.
La participación en estos organismos tiene el objetivo de hacernos más conscientes de las problemáticas mundiales, adquirir instrumentos de reflexión y análisis, colaborar en iniciativas de sensibilización, denuncia y propuesta ante situaciones de injusticia, a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia. Permanece el desafío de cómo hacer presentes estos grandes temas en el proceso de formación de las FMA y en las diversas expresiones de la misión educativa” (Relación 1996-2002, n. 55).

Con la fuerza profética de la educación

En la 3ª. Línea orientadora para la acción, el CG XXI precisaba: “Renovar el compromiso por la educación con la fuerza profética del Sistema preventivo en la educación a la justicia y a la paz […]”. Y entre los “caminos” asumidos señalaba: Educación a la justicia, al diálogo interreligioso, a la noviolencia, a la solidaridad, a la ecología (Cf Actas n. 37).

El CG XXII: “Lo más grande de todo es el amor” (2008), presenta a Jesús como el signo más sorprendente del amor de Dios, que se encarna continuamente en las situaciones de sufrimiento de la humanidad. En el tercer camino de conversión afirma: “nos comprometemos a creer que en cada joven hay un punto accesible al bien y a potenciarlo, de tal manera que cada uno se haga protagonista de su crecimiento, capaz de ofrecer su aportación para crear una sociedad fundada sobre los valores de la paz, la justicia, la salvaguardia de la creación” (Cf ivi, n. 39.2).

En el CG XXIII: “Ampliad la mirada. Con los jóvenes, misioneras de esperanza y de alegría” (2014), la realidad del mundo, afectado por una “Tercera guerra mundial a pedazos”, según la expresión del Papa Francisco y, más aún, animadas por su magisterio, las capitulares le dieron mucha fuerza a la JPIC.

Un estilo de vida religiosa mística, profética, samaritana

La Relación de la Madre dedica varios numerales a esta dimensión: “La opción de hacer de la Justicia, la Paz y la Integridad de la Creación (JPIC) una dimensión transversal de la animación del Instituto, responde ante todo, a dos urgencias que emergen con fuerza del contexto de la Vida religiosa:
- la llamada a hacer de estos valores evangélicos el núcleo generador de un paradigma de Vida consagrada mística y profética, apasionada por el Reino de Dios, que pueda dar respuesta a las grandes causas de la humanidad;
- la defensa de la vida, la promoción de los derechos humanos, la construcción de una cultura de la paz, el cuidado de la Creación” (n. 142).

Para las comunidades es importante redescubrir la JPIC como un “estilo de vida”, una espiritualidad, un eje que atraviesa todas las dimensiones de la Vida religiosa y da fuerza al carisma misionero: salir, ir, dar testimonio, anunciar.
Las FMA, en la “espiritualidad del Magnificat” encuentran la inspiración para potenciar el compromiso a vivir como María, los valores del Reino, conscientes de la unidad entre mística y profecía (Cf. Relación, n. 145).

JPIC en la Programación del Consejo General 2015-2020

La Programación del Consejo General 2015-2020, en la opción operativa n. 3.1 anota: “Concretizar la educación a la justicia, la paz, la integridad de la Creación desde la óptica de la antropología cristiana” (p. 13).
Las Actas del CG XXIII reportan la propuesta a comprometernos cada vez más concretamente a integrar los valores de la JPIC en la vida y misión de la FMA (Cf en particular el n. 63 con los incisos correspondientes).

En el 2013, además, el Instituto ha renovado su adhesión al “Movimiento Pax Christi International”, con sede en Bruselas. De esta manera, el trabajo en red nos permite hacer más concreto y activo el compromiso del Instituto en la promoción de la paz a través del proceso educativo.

Después del CG XXIII, la dimensión JPIC ha sido situada en el Ambito para la Pastoral Juvenil. Una opción que permite evidenciar todavía más el compromiso del Instituto en la evangelización de lo social a través de la misión educativa.

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