Rivista DMA

Fe creíble

Fe creíble

Un año rico de eventos el que estamos para concluir, con su trenzado de esperanzas y preocupaciones a nivel planetario. Y un “año de la fe” iniciado hace poco que Benedicto XVI desea pueda suscitar “en cada creyente la aspiración a confesar la fe en plenitud y con renovada convicción”.

DMA propone algunas reflexiones sobre la urgencia de dar profundidad y credibilidad a la fe hoy. “También nosotras, mujeres consagradas, a veces peligramos quedarnos al margen siendo cómplices de aquella actitud que separa la fe de la vida y de los problemas concretos”, se manifiesta en una de las secciones. La nueva evangelización requiere un camino de fe que de nuevo dé empuje a la relación con el Señor Jesús, centro de la experiencia del creyente, referencia integradora en la vida de consagración. Una relación que abre inevitablemente a los demás y al servicio educativo de los jóvenes. Se nos requiere el compromiso concreto por la causa de la persona, porque “una fe que no se hace historia es una fe vacía, es una falsificación del don inagotable de Dios que quiere encontrar a la persona humana para liberarla y regenerarla a vida nueva, en las situaciones ordinarias”.

Somos interpeladas a estar “en el mundo sin ser del mundo”, a entrar en el corazón de los problemas y de las transformaciones de la sociedad. Como indica el Concilio en la Gaudium et spes cuando invita a los cristianos a “tomar conciencia de la propia vocación en la
comunidad política”, y les apremia a “ser de ejemplo, desarrollando en sí mismos el sentido de responsabilidad y la entrega al bien común”.

La sección Encuentros lo hace constar en lo vivido por María D. Mazzarello que “sentía en sí misma un vivo deseo de hacer el bien a las muchachas, y una voz íntima le decía que las reuniera, las instruyera en la Religión, que les enseñara a huir del pecado y a practicar la virtud”. Es importante redescubrir en los Fundadores, y hacer actual hoy, la pertenencia total y exclusiva al Dios del amor, la fe en su presencia cercana que hace atentos y activos en los gestos de amor a los demás.

Por un sondeo entre los jóvenes se advierte que lo que atrae y convence es el clima de familia, la cordialidad, la escucha, la relación con educadoras que enseñan a rezar. Es un ambiente donde se favorece, a través de modelos concretos, una forma de ser alternativa a la dominante, con la lógica del Evangelio, donde se vive el perdón, la solidaridad, la responsabilidad, el sentido del misterio.
Nuestra tradición y el testimonio de numerosas Hermanas de ayer y de hoy son la demostración de que la fe creíble se encarna en la vida, una consigna de esperanza carismática para el mañana.

gteruggi@cgfma.org

OK Su questo sito NON utilizziamo cookie di profilazione, ma solo cookie tecnici e/o per il monitoraggio degli accessi. Se vuoi saperne di più clicca qui. Cliccando sul pulsante OK presti il consenso all'uso di tutti i cookie.