Historia

Historia La atención a la dimensión económica en sentido amplio siempre ha estado presente desde los comienzos del Instituto en Don Bosco y en María Dominica Mazzarello, en el ejercicio de una ciudadanía activa, en un contexto histórico marcado por la pobreza y con la consiguiente opción educativa a favor de los/de las jóvenes pobres. Una visión de economía, según los tiempos y contextos que siempre ha sabido conducir la atención a cada una de las personas y al bien de la comunidad religiosa y civil, la iniciativa y la ética en las opciones cotidianas y de futuro.
En esta óptica, el servicio prestado por el Economato general, ha intentado conjugar desde el inicio indicaciones prácticas a nivel administrativo-contable y propuestas de reflexión y de lectura de la realidad para vivir, dependencia y pertenencia al Instituto, a la Iglesia en la sobrecargada y compleja realidad mundial.
El ámbito de la Administración se configura como tal en 1990, a partir del Capítulo General XIX y asume un estilo de animación en estrecha interdependencia con los otros ámbitos.

Identidad
Con la convicción de que la economía es transversal a la vida y a la educación, el ámbito de la Administración se compromete en fidelidad al carisma y en diálogo con las instituciones civiles y religiosas:

  • A potenciar una nueva visión de economía, fundada en la opción de una antropología solidaria que pone en el centro a la persona y promueve su dignidad y creatividad, capacidad de trabajo solidario.

  • A solicitar a nivel educativo el paso de la asistencia a la participación y a la comunión solidaria.

  • A concienciar y tomar posición contra las causas de la pobreza y de la marginación a través de la promoción de una economía no competitiva y capitalista, pero social y solidaria.

  • A estimular, a través de la animación inspectorial, en la vida de cada día opciones de austeridad, de vida sobria, pobre, sencilla y esencial, a nivel personal y comunitario.