Historia

Historia

« Entre los maravillosos inventos de la técnica que, sobre todo en estos tiempos, el ingenio humano, con la ayuda de Dios, ha extraído de las cosas creadas, la madre Iglesia acoge y fomenta con especial solicitud aquellos que atañen especialmente al espíritu humano y que han abierto nuevos caminos para comunicar con extraordinaria facilidad noticias, ideas y doctrinas de todo tipo. »
(Decr. Inter mirifica, 1)

Algo de historia

La atención a la realidad comunicativa ha estado presente desde los inicios del Instituto FMA: Don Bosco, María Dominga Mazzarello han sido grandes comunicadores. De las obras y de las comunidades fundadas por ellos hicieron verdaderos y propios sistemas comunicativos, dando esta connotación a la pedagogía y a la espiritualidad salesiana. El ámbito de la Comunicación Social se constituye en 1990, durante el Capítulo General XIX, en un contexto de cambio cultural. Nace para responder a algunas preguntas fundamentales:
  • ¿Cómo afrontar la cultura actual, en esta nuestra sociedad de la Información?
  • ¿Cómo traducir, en el día de hoy, las intuiciones de los orígenes?
  • ¿Cómo dar un salto de calidad, en línea con la Iglesia y con la historia?
  • ¿Cómo valorar la importancia de la comunicación en nuestra identidad de mujeres educadoras de jóvenes?

A partir del Capítulo General XIX (1990) que creó el Ámbito para la Comunicación Social, el Instituto inició un proceso de reformulación de sus políticas comunicativas, que orientan todavía los proyectos en la línea de estos objetivos:

  1. Pasar de una visión instrumental a una concepción cultural de la comunicación.
  2. Asumir  la comunicación como óptica y práctica educativa transversal de la misión en la actualización del carisma.
  3. Favorecer una comunicación institucional basada en la mentalidad de red para incidir en las decisiones a favor de la vida y de aquellos que la sociedad excluye.
  4. Dialogar con el mundo contemporáneo, sobre todo con los jóvenes, para contribuir a la creación de una nueva cultura de la solidaridad hacia una ciudadanía activa.
  5. Pasar de una información unidireccional a una comunicación recíproca de calidad para que todos tengan voz.
  6. Realizar una mediación tecnológica a través del uso educativo de las nuevas tecnologías.

Entre los recorridos asumidos en el Capítulo General XXI se había elegido la línea de la educomunicación como óptica y práctica educativa transversal a la misión y a la actualización del Sistema Preventiva.