Madre Yvonne Reungoat

  Madre Yvonne Reungoat
  Superiora General de las Hijas de María Auxiliadora

Madre Yvonne Reungoat tiene 49 de Profesión religiosa. Nació el 14 de enero de 1945 en Plouenan, Francia.  Hace dieciocho años que forma parte del Consejo General y desde 2008 es Superiora General del Instituto.  

Comienza su servicio de animación y gobierno en 1983 como Inspectora de las Hijas de María Auxiliadora de Francia. En 1990 es nombrada Delegada de las Inspectoras de España y Francia para África Oeste, cargo que le permite conocer otra parte del Instituto y participar, ese mismo año, en el Capítulo General XIX. En 1991 es elegida Superiora de la provincia africana Madre de Dios, con sede en Lomé, Togo. Durante estos años ha privilegiado la relación con las hermanas, la atención a las jóvenes en formación, la colaboración con la Familia salesiana, la formación de los animadores y el amor a los más pobres. 

En el Capítulo General XX (1996), es elegida Consejera visitadora. En este sexenio visita las comunidades y mantiene encuentros con las fma de seis provincias latino-americanas, cuatro europeas y Corea. En 2002, en el Capítulo General XXI, es nombrada Vicaria General del Instituto. Sigue con afectuosa atención a las comunidades directamente dependientes de la Superiora General, coordina la programación y la organización de la formación para las neo-inspectoras; favorece la colaboración del Instituto con la Asociación de Estudiosos de Historia Salesiana, ACSS.  

En 2004 visita las comunidades de la Inspectoría Santa Teresa de Madrid y en 2005 la Inspectoría Nuestra Señora de África, en la República Democrática de Congo.  

En el Capítulo General XXII de 2008 es elegida Superiora General del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora. El actual Capítulo XXIII, el 6° al que está presente, la ha reelegido como Madre General por un segundo sexenio. A la petición de aceptar el mandato, presentada por sor Ciriaca Hernández, la Capitular con más años de Profesión religiosa, Madre Yvonne, muy emocionada, ha dicho: "¡Acepto! Doy gracias por la confianza. La expresión bíblica que me da fuerzas es: "Cuando soy débil, es cuando soy fuerte". Me encomiendo con todo mi ser a María y sigo su invitación: "Haced lo que Él os diga".